Una poiética de la transacción - Natacha Pugnet
Extracto del texto publicado en Photovision, junio 2002

(...) La estructura rigurosa concebida por Óscar Molina establece las reglas de un juego de relaciones triangulares entre el artista, los participantes y los receptores. La lógica conceptual que rige Photolatente, semántica y materialmente, da lugar a un conjunto de transacciones entre estos tres actores. Es una transacción con lo que implica el término: un intercambio, en este caso el de los papeles y estatutos respectivos; de ahí viene la dificultad para nombrar precisamente a cada uno de estos agentes. Dejando el de artista aparte, los nombres de autor, fotógrafo, coautor, espectador, todos parecen inadecuados o intercambiables. También tenemos una transacción cuando, en un momento determinado del proceso, cada uno se retira y renuncia –como en un acuerdo de concesiones recíprocas– a sus prerrogativas y derechos habituales. Asimismo se trata de una transacción dado que unos contratos estipulan los compromisos del artista, del colaborador y del comprador. Parece justo, por tanto, que a éste último le competa la posibilidad de finalizar el proceso mediante el revelado de la imagen fotográfica: en su sentido primitivo, transacción designa la acción de finalizar (...)

© Natacha Pugnet, 2002
Texto completo en revista Photovision nš 31